domingo, 9 de junio de 2013
APARESUMEN SOBRE REFERENCIAS DE LA APA
Dra Ceferina Cabrera
¿Qué es APA?
American Psychological Association
(APA) es una organización científica fundada en 1892 por G. Stanley Hall. Ocho
años después, al iniciar el siglo, tenía 150 miembros inscritos. Hoy en día, el
número de asociados rebasa los 155,000.En sus inicios, el trabajo de APA se
enfocaba a estandarizar los métodos y la terminología usada en el ámbito de la
psicología. A partir de entonces, APA realizó diversas publicaciones
especializadas en dichas áreas y se constituyeron rápidamente como un referente
obligado en la investigación científica.Hasta el momento se han realizado cinco
ediciones de este manual, sin embargo, el objetivo es el mismo: auxiliar a los
autores en la preparación de cualquier texto en cuanto a ciertas convenciones
estilísticas para que la comunicación sea clara y uniforme.
Fuentes de Información
Manual de estilo de publicaciones de
la American Psychological Association/ tr. Chávez, Maricela; adaptación
gramatical Inzunza, Mayra. Segunda edición. Editorial El Manual Moderno. México,
1998.
Citas textuales
Citas textuales menores de 40
palabras
Van dentro del párrafo u oración y se
les añaden comillas al principio y al final.
Citas textuales de 40 palabras o más
Se ponen en párrafo aparte, sin
comillas y con sangría del lado izquierdo de 5 golpes. Dejar las citas a doble
espacio, igual que el texto normal. La primera línea de la cita textual no
lleva ninguna sangría adicional.
Use tres puntos suspensivos (sin poner
entre paréntesis) dentro de una cita para indicar que se ha omitido material de
la oración original. Use cuatro puntos suspensivos (sin poner entre paréntesis)
para indicar cualquier omisión entre dos oraciones de la fuente original.
No se usen los puntos suspensivos al
principio ni al final de una cita, aún en caso de que se haya omitido
material.
Use corchetes, no paréntesis, para
incluir agregados o explicaciones de usted.
Citas
indirectas y sumarios
Son citas específicas o generales de
ideas o datos de una fuente pero descritas con nuestras propias palabras. Deben
ser fieles al sentido, idea y contexto originales.
Identificación de la fuente antes o
después de cualquier tipo
de cita
Se debe incluir el apellido o
apellidos del autor o autores, el año en que se publicó la obra donde
encontramos la información y la página o páginas donde aparece la cita directa
o indirecta (en el caso de sumarios se omite la página).
Ejemplo:
(Sagan, 1996, p. 8).
Es importante respetar la puntuación.
Después del apellido sigue una coma, luego un espacio, luego el año, luego
coma, luego espacio, luego p. (en caso de una página) o pp. (en caso de
dos o más páginas). No se debe incluir el nombre propio de los autores ni el
nombre de la obra citada.
Si incorporamos el apellido del autor
en nuestra redacción, entonces se omite del paréntesis, dejando el resto de los
elementos. Ejemplo: De acuerdo con Sagan (1996, p.
8)...
En el siguiente texto se identifican
los tipos de citas y la manera de incorporar los diferentes elementos de una
referenciación bibliográfica.
En el estilo de la APA no se utilizan
los recursos de ibid., ibidem., op. cit., etc. Favor de no incluirlos. Cuando
se requiera repetir la identificación de una fuente, volver a señalar el año y
la página de la obra referenciada, o solamente la página en caso de que sea una
nueva cita de la última obra mencionada. Tampoco se aceptan las notas de pie de
página (footnotes) para indicar la referencia bibliográfica; solamente se
podrán utilizar para proporcionar aclaraciones (y en el original éstas deberán
aparecer al final del artículo, en hoja aparte).
Referencias
La sección de referencias
bibliográficas va hasta el final del artículo. Se deben listar por estricto
orden alfabético solamente las obras citadas en el texto (no se debe incluir
bibliografía consultada pero no mencionada). Las referencias deben ir a
doble espacio con sangría de 5 golpes en el primer renglón de cada una de ellas
(al publicarse en el anuario aparecerán al contrario).
Libros
Murciano, M. (1992). Estructura y
dinámica de la comunicación internacional (2a. ed.). Barcelona: Bosch
Comunicación.
Ciespal. (1967). Dos semanas en la prensa de
América Latina. Quito, Ecuador: Autor.
Capítulos en libros
Bailey, J. (1989). México en los
medios de comunicación estadounidenses. En J. Coatsworth y C. Rico (Eds.),
Imágenes de México en Estados Unidos (pp. 37-78). México:
Fondo de Cultura Económica.
Cooper,
A. (1984). Comparative study of Third World elite newspapers. En R. L.
Stevenson y D. L. Shaw (Eds.), Foreign news and the New World Information
Order (pp. 106-116). Ames, Iowa: The Iowa State University Press.
Artículos en revistas académicas (journals)
En revistas cuya numeración es
progresiva en las diferentes ediciones que componen un volumen, se pone
solamente el número de este último (en caracteres arábigos):
Biltereyst,
D. (1992). Language and culture as ultimate barriers? an analysis of the
circulation, consumption and popularity of fiction in small European countries.
European Journal of Communication, 7, 517-540.
En revistas cuya numeración inicia con
la página 1 en cada uno de los números que componen un volumen, agregar el
número del ejemplar entre paréntesis después de señalar el volumen: Emery, M.
(1989). An endangered species: the international newshole. Gannett Center
Journal, 3 (4), 151-164.
En revistas donde no se señala el
volumen, pero sí el número del ejemplar, poner éste entre paréntesis:
Pérez, M. (1997). El caso de los
balseros cubanos desde la óptica del periódico El Norte de Monterrey. Revista
de Humanidades, (2), 191-212.
En ediciones dobles de revistas sin
volumen seguir el siguiente ejemplo:
Trejo Delarbre, R. (1995/96). Prensa y
gobierno: las relaciones perversas. Comunicación y Sociedad, (25/26),
35-56.
Tesis
de Maestría
De la Garza, Y. (1996). Patrones
de exposición y preferencias programáticas de los jóvenes de preparatoria de
Monterrey y su área conurbada. Tesis de Maestría, Tecnológico de
Monterrey, Monterrey, México.
Revistas no académicas y de divulgación
A diferencia de las revistas
académicas, para las que sólo se reporta el año de edición y no los meses, en las
revistas comerciales o de divulgación se incluye el mes (en caso de
periodicidad mensual) y el día (en caso de revistas quincenales, semanales o de
periódicos diarios). En estas revistas el año equivale al volumen y se consigna
de la misma manera ya vista. El número de la página o páginas se trata igual
que en las referencias anteriores, excepto en el caso de diarios, donde se debe
incluir las abreviaturas p. o pp. antes de la numeración (que a su vez incluye
la letra en mayúscula de la sección en que se encuentra el artículo
referenciado).
Si se señala el autor del artículo,
seguir este ejemplo: Carro, (1991, mayo). 1990: un año de cine.
Dicine, 8, 2-5. Cuando se omite el autor del artículo se
inicia con el nombre del artículo: Inversión Blockbuster. (1995, julio).
Adcebra, 6, 10.
Se asocia Televisión Azteca con canal de
Guatemala. (1997, octubre 15). Excélsior, pp. F7,
F12.
Reseñas
de libros y revistas
González, L. (1997). La teoría
literaria a fin de siglo [Reseña del libro La teoría literaria contemporánea]. Revista
de Humanidades, (2), 243-248.
Corliss, R. (1992, abril 13). Critic picks
slick flick pic [Reseña de la película The player]. Time, 139, 70.
Mensajes de e-mail y grupos de discusión
Tratar igual que "Comunicación
personal". Se cita sólo dentro del texto y no se pone en la
bibliografía.
Ejemplo: Existen actualmente alrededor de
130 escuelas de comunicación en el país (R. Fuentes, comunicación personal, 15
de febrero de 1998).
Revista académica en la WWW
Fecha: usar la que aparezca en la
página o sitio (si está fechada). En caso contrario, usar la fecha en que se
consultó.
López, J.
R. (1997). Tecnologías de comunicación e identidad: Interfaz,
metáfora y virtualidad. Razón y Palabra
[Revista electrónica], 2 (7). Disponible en: http://www.razónypalabra.org.mx
Sitios no académicos en la WWW sin autor
CD
Room
Corliss,
R. (1992, septiembre 21). Sleepwalking into a mess [Reseña de la película
Husbands and wives] [CD Rom]. Time Almanac. Washington, DC: Compact Publishing
Inc.
Resúmenes
(abstracts)
Todos los artículos sometidos a
consideración deberán incluir un resumen que:
a) Sea breve (350 palabras máximo)
b) Explique los objetivos principales del estudio
c) Describa la metodología empleada
d) Señale los principales resultados
e) Discuta la conclusión o
conclusiones principales
Referencias (notar que dice Referencias y no Bibliografía)
Todas las citas o referencias están
soportadas por la literatura. Todas las citas deben aparecer en la lista de
referencias y todas la referencias deben ser citadas en el texto. Es importante
citar en las referencias la fuente directamente consultada, por ejemplo, si lo
consultado fue un abstract, reportar éste y no el artículo completo, como si
éste se hubiese leido.
Siempre que sea posible es importante
apoyarse citando trabajo empírico. Si el apoyo citado no es empírico, especificar
esto en el texto, por ejemplo:
Penagos (2001) teorizó que Aluni (en
prensa) argumentó que (ver discusión en Marván, 1999)
A continuación se presentan cuatro
ejemplos para la lista de referencias. Para casos específicos es indispensable
que consultes la versión impresa del Manual. La palabra Retrieve se tradujo como solicitado o recuperado.
Revista con número de páginas indepediente para cada número. El primero
número indica el volumen, el número entre paréntesis indica el número de la
revista y los números finales indican la numeración de las páginas del artículo
leido.
Klimoski, R., & Palmer, S. (1993). The ADA an the
hiring process in organizations. Consulting
Psychology Journal: Practice and Research, 45(2), 10-36.
Libro con dos autores y primera edición.
Beck, C.
A. J., & Sales, B. D. (2001). Family
mediation: Facts, myths, and future prospects. Washington, DC: American
Pschological Association.
Copia electrónica de un artículo de revista recuperada o solicitada de una
base de datos
Borman, W. C., Hanson, M. A., Oppler, S. H., Pulakos, E.
D. & White, L. A. (1993). Role of early supervisory
experience in supervisor performance. Journal
of Applied Psychology, 78, 443-449. Solicitado 23 de octubre, 2000, de
PsycARTICLES database.
Documento sin autor y sin fecha (s.f.)
localizado en InternetGVU's 8th
WWW usery survey. (s.f.). Recuperado 8 de agosto, 2000, de
http://www.cc.gatech.edu/gvu/user_surveys/survey-1997-10/
jueves, 6 de junio de 2013
Indice
Introducción
Capítulo I. Descripción de la
situación problema…………..
1.1 Planteamiento del problema
1.2 Propósito general
1.2.1 Propósitos específicos
1.2.2 Operacionalización de las variables
Capítulo II.
Referentes teóricos
2.1 Antecedentes
de la
Institución
2.2Antecedentes
de la investigación
2.3 Marco teórico conceptual
Capítulo III. Métodos y materiales
3.1 Métodos y técnicas
3.2 Tipo de investigación
3.3 Población
3.4 Muestra
3.5 Delimitación
3.5.1 Procedimiento de recolección de datos
Capítulo IV. Presentación y análisis de los
resultados
5.2 Conclusiones
Referencia
Anexos
miércoles, 22 de mayo de 2013
Para el ensayoEstructura del ensayo
Compilado Dra. Ceferina Cabrera
El estilo y la organización del ensayo, componen
su estructura.
Por lo general, la estructura del ensayo, consta
de tres partes:
1. Introducción
2. Desarrollo
3. Conclusión
Estructura del ensayo:
Introducción
Es un párrafo que inicia e interesa al lector por
el tema. Puede ser una pregunta, reflexión estadística. Un ensayo extenso, puede tener varios párrafos de
introducción.
Desarrollo
Se hace uso de párrafos (párrafos de desarrollo).
Generalmente cada párrafo, discute un tema
dentro del ensayo.
Por lo general entre una idea y otra, (o entre un
párrafo y otro), se utilizan frases o párrafos cortos de transición. Esto se
hace para entrelazar las ideas y facilitar la coherencia y unidad.
Conclusión
Esto constituye la aportación y opinión final del
escritor.
Cierra el ensayo
Pasos para escribir un ensayo: Seleccione: un tema conocido y de su interés
Puede obtener: Citas, estadísticas, noticias
y antecedentes.
Puede comenzar
con una pregunta. Mantenga su propio estilo, pero
sin olvidar la
cercanía con el lector, vigile el uso del vocabulario
Utilice conectores entre oraciones: que pueden ser
Temporales
: Ejemplos: más tarde / al poco tiempo. Espaciales: Ejemplos: detrás
/ junto a .Ordenación:
Ejemplos: a continuación / por último . Razonamiento lógico: Ejemplos: Por consiguiente / no obstante / en conclusión
martes, 21 de mayo de 2013
Rùbrica para evaluar el ensayo
Dra. Ceferina Cabrera
Rúbrica para evaluar el ensayo
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Datos generales
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Nombre del estudiante
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Fecha:
|
Instrucciones para el evaluador:
Marque con una
X el nivel de logro alcanzado en el
ensayo
1. Limitado.
2. Adecuado.
3. Bueno
4. Excelente.
|
Rúbrica para evaluar el un ensayo
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Niveles
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Criterios
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Indicadores
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1
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2
|
3
|
4
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Introducción
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Especifica que el ensayo trata del tema señalado. Con anterioridad
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Precisa el objetivo que pretende
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Precisa las características del tema
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Establece para quién y para qué es importante el ensayo.
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Desarrollo
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Explica, analiza, compara y ejemplifica algunas de las ideas, desarrollada
en el ensayo relacionada con el tema
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Expone y defiende sus ideas personales con base en su experiencia.
|
|
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Discute sus ideas, retoma el objetivo del ensayo
|
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|
|
|
|
|
Identifica aquellos aspectos que pueden/deben tomarse en cuenta
en el futuro
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|
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|
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Claridad
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Las oraciones
están bien construidas (sintaxis); cada párrafo desarrolla una sola idea
siguiendo un orden lógico, y están compuesto par más de una oración,
escrito en tercera persona, por lo que se comprende el mensaje fácilmente.
|
|
|
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|
|
El lenguaje
pedagógico se usa de manera precisa y adecuada.
|
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|
Las palabras
están escritas correctamente.
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Citas
y Referencias Bibliográficas
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Usa el estilo
de citación APA para la organización de las referencias y las citas.
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Presenta las referencias bibliográficas consultadas y/o citadas que
fundamentan el ensayo
|
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_________________________________ _______________________________
Nombre y
firma del/de la evaluador/a Firma del/de
la profesor/a
domingo, 19 de mayo de 2013
sábado, 18 de mayo de 2013
En la supervisión educativa es imposible no dejar
de tocar el tema de las relaciones humanas, porque de estas depende el éxito de
la misma y del proceso enseñanza-aprendizaje.
Es imposible dejar de tocar el tema de las
relaciones humanas en la supervisión educativa, ya que estas relaciones, de
acuerdo con Nérici (1975), son el éxito de la supervisión, por considerar que
manteniendo unas buenas relaciones humanas entre el supervisor/a y el personal,
el proceso enseñanza y aprendizaje podrá ser mucho más exitoso, sabiendo que
las relaciones humanas se basan, principalmente, en el respeto y la
consideración por el prójimo. Éstas no deben ser un medio para engañar, sino
para expresar todo nuestro respeto por lo que no deben practicarse con
hipocresía sino con sinceridad, y con el propósito de lograr un mejor
entendimiento con todos los demás.
Ezpeleta (2003), en un análisis y discusión de la supervisión, considera que “esta es elemento clave en el funcionamiento institucional de los planteles y que por lo tanto, necesita cambiar y este cambio debe encaminarla al apoyo de las actividades sustantivas de la escuela, la enseñanza y el aprendizaje y, como instancia administrativa intermedia, para articular, desde ella, una serie de cambios en la gestión escolar.
Modalidades psicológicas
Por todo lo anteriormente expuesto, es fundamental que el supervisor/a mantenga relaciones satisfactorias con las personas con quienes tiene que trabajar, por lo que Smith (1981) considera que: Todas las personas son iguales en muchos aspectos: tienen facultades intelectuales, aprenden, recuerdan y formulan juicios; tienen sentidos que les permiten ver, oír, tocar, oler y gustar; tienen emociones como amor, odio, cólera, temor y alegría; en pocas palabras, todas son humanas. También destaca el autor, que cada persona es única y diferente de cualquier otro individuo (p.79), por lo que la parte medular que deberá tomar en cuenta el supervisor/a es que sí existen normativas, reglamentos, anuales, otros que hay que cumplir pero en un momento muy significativo, debe prevalecer el factor humano, de acuerdo con Nérici (1975), quien cita las cuatro modalidades psicológicas de William J. Reilly, que él considera importantes en las relaciones humanas, éstas son:
1. Espíritu cerrado: Una persona tiene el espíritu cerrado con relación a otra cuando se pone en contra de lo que ésta dice o pide, o ni siquiera presta atención a ella.
2. Espíritu abierto: Una persona posee el espíritu abierto con relación a otra cuando escucha lo que ésta le dice, pero exige pruebas para convencerse con respeto a lo que se le ha dicho o pedido.
3. Espíritu de confianza: Una persona tiene espíritu de confianza con relación a otra cuando asume una actitud de aceptación de cooperación, de buena voluntad para con ella, pero quiere el “por qué” o el motivo que tiene que ser fundado, de lo que se le ha dicho o pedido.
4. Espíritu de fe: Una persona tiene espíritu de fe con relación a otra cuando acepta o hace todo lo que ésta le dice o solicita sin pedir explicaciones. No critica ni exige pruebas. Cree en la otra persona.
Nérici (1975) aclara que para abrir un espíritu, es preciso Comprenderlo y ayudarlo a tener razón, a fin de que pueda creer en lo que tengamos que decirles! así también demostrar empatía para comprender las razones que los elevan a pensar de esa forma, por lo que el autor pondera las tres situaciones que se pueden presentar en una disputa, de acuerdo con Reilly:
a) Tenemos razón de no alardear de nuestros argumentos, ayudar a la parte a tener razón, razonando con ellos lógicamente: Reconocer que el opositor pueda tener razón abre la mente! llevándolo a razonar lógicamente con nosotros y a reconocer sus posibles errores.
b) Tenemos una parte de razón: Admitir que podemos estar equivocados.
Ezpeleta (2003), en un análisis y discusión de la supervisión, considera que “esta es elemento clave en el funcionamiento institucional de los planteles y que por lo tanto, necesita cambiar y este cambio debe encaminarla al apoyo de las actividades sustantivas de la escuela, la enseñanza y el aprendizaje y, como instancia administrativa intermedia, para articular, desde ella, una serie de cambios en la gestión escolar.
Modalidades psicológicas
Por todo lo anteriormente expuesto, es fundamental que el supervisor/a mantenga relaciones satisfactorias con las personas con quienes tiene que trabajar, por lo que Smith (1981) considera que: Todas las personas son iguales en muchos aspectos: tienen facultades intelectuales, aprenden, recuerdan y formulan juicios; tienen sentidos que les permiten ver, oír, tocar, oler y gustar; tienen emociones como amor, odio, cólera, temor y alegría; en pocas palabras, todas son humanas. También destaca el autor, que cada persona es única y diferente de cualquier otro individuo (p.79), por lo que la parte medular que deberá tomar en cuenta el supervisor/a es que sí existen normativas, reglamentos, anuales, otros que hay que cumplir pero en un momento muy significativo, debe prevalecer el factor humano, de acuerdo con Nérici (1975), quien cita las cuatro modalidades psicológicas de William J. Reilly, que él considera importantes en las relaciones humanas, éstas son:
1. Espíritu cerrado: Una persona tiene el espíritu cerrado con relación a otra cuando se pone en contra de lo que ésta dice o pide, o ni siquiera presta atención a ella.
2. Espíritu abierto: Una persona posee el espíritu abierto con relación a otra cuando escucha lo que ésta le dice, pero exige pruebas para convencerse con respeto a lo que se le ha dicho o pedido.
3. Espíritu de confianza: Una persona tiene espíritu de confianza con relación a otra cuando asume una actitud de aceptación de cooperación, de buena voluntad para con ella, pero quiere el “por qué” o el motivo que tiene que ser fundado, de lo que se le ha dicho o pedido.
4. Espíritu de fe: Una persona tiene espíritu de fe con relación a otra cuando acepta o hace todo lo que ésta le dice o solicita sin pedir explicaciones. No critica ni exige pruebas. Cree en la otra persona.
Nérici (1975) aclara que para abrir un espíritu, es preciso Comprenderlo y ayudarlo a tener razón, a fin de que pueda creer en lo que tengamos que decirles! así también demostrar empatía para comprender las razones que los elevan a pensar de esa forma, por lo que el autor pondera las tres situaciones que se pueden presentar en una disputa, de acuerdo con Reilly:
a) Tenemos razón de no alardear de nuestros argumentos, ayudar a la parte a tener razón, razonando con ellos lógicamente: Reconocer que el opositor pueda tener razón abre la mente! llevándolo a razonar lógicamente con nosotros y a reconocer sus posibles errores.
b) Tenemos una parte de razón: Admitir que podemos estar equivocados.
1. Si
expresamos nuestro punto de vista admitiendo que estamos equivocados, habrá
posibilidades de que nos escuchen sin una actitud de oposición, si lo hacemos
en forma arrogante, es claro que el espíritu del opositor se cerrará aún más.
2. Si admitimos que la otra parte está en lo cierto, el diálogo podrá conducir a que acepte el hecho de que tenemos razón.
2. Si admitimos que la otra parte está en lo cierto, el diálogo podrá conducir a que acepte el hecho de que tenemos razón.
3. Da buenos
resultados aceptar las sugerencias de la otra parte, para que ésta reciba las
nuestras.
4. Cuando alguien esté equivocado, dará más resultado buscar en él lo que pueda estar acertado que señalar lo que es erróneo.
c) No tenemos razón: Evitar encolerizarnos con la persona con quien discutamos sin tener razón: El mejor camino es reconocer el error, sin tergiversaciones.
Para ganarla confianza:
a) Piense en los intereses del prójimo.
b) Elija el momento oportuno para presentar pruebas.
c) Ofrezca al otro una exposición completa del caso.
d) Piense bien y sea conciso y directo.
e) No haga, bajo el efecto del entusiasmo, promesas que sean difíciles de cumplir.
f) Evite las actitudes de controversia, pues siempre que vencemos a alguien en una discusión ganamos un enemigo.
Para inspirar la fe: al cultivar bien la confianza, presentamos pruebas de lo que se dice o de lo que se hace aunque no nos lo soliciten, ella se convertirá en fe y lograremos el grado más alto en las relaciones humanas.
Supervisor/a + relaciones humanas
Aguilar (1994) y Nérici (1975) coinciden cuando señalan que el supervisor/a deberá ser una persona cordial y con cierta capacidad de liderazgo y relaciones sociales, por lo tanto, un supervisor/a que no tenga cualidades innatas para las relaciones humanas, tendrá serias dificultades para desarrollar adecuadamente su labor. El desarrollo de las habilidades comunicativas, el ejercicio de destrezas técnicas en “escucha activa” y el desarrollo de la capacidad de “empatía”, ayudan y pueden mejorar notablemente las deficiencias personales sobre este aspecto en particular.
El supervisor/a, dentro de su formación, deberá adquirir un buen desarrollo de la comunicación que facilite el diálogo entre los distintos actores del proceso supervisivo, privilegiando la participación ciudadana en la democracia.
Es decir, que promueva la esperanza, el pluralismo, la solidaridad, el amor y la confianza en si mismo y en los demás. De esta manera, asume su responsabilidad ante la sociedad, promueve el equilibrio ambiental, la sanidad y seguridad de la vida en todas sus expresiones (SEE, 1996).
Función de los recursos humanos
Casado (2000) señala la necesidad de redefinir y fortalecer la función de Recursos Humanos, considerando que será necesario que la función de recursos humanos diseñe y desarrolle programas que ayuden tanto a la planilla como a los ejecutivos a vencer las nuevas dificultades y a estar preparados para este cambio de modelo. Considera él que el perfil de los Recursos Humanos necesarios, responderá a nuevas formas y acuerdos organizativos, por lo que requerirá profesionales más flexibles, dinámicos y responsables, que maximicen el desempeño y medir más y con más exactitud el proceso que será parte fundamental de lo que deberá conocer y dominar el gerente y/o supervisor/a (p. 80); por lo que los supervisores/as deberán ser capaces de tratar con personas, una a una, así como cuando hay participación de grupos. Deberán comunicar, dirigir, resolver conflictos, crear la armonía, obtener consenso y desarrollar un espíritu de equipo entre los empleados.
Al fortalecer la formación intelectual, social y afectiva de un/a docente, se recomienda utilizar diferentes técnicas de acompañamiento que resaltarán el valor del respeto a la individualidad, la cual es una de las funciones que demanda mucho tiempo para cultivar las relaciones con otras personas, como clientes, proveedores, subordinados, supervisores/as e iguales.
Todo lo anterior evidencia que las habilidades para el buen desarrollo de unas relaciones humanas, desempeñan una función vital en la facilitación del trabajo en equipo y, son en especial valiosas para supervisar empleados con diferentes antecedentes culturales (Bounds y Woods, 1 999, p. 12)
Gráfico No. 3. Características de la Conducta Humana
4. Cuando alguien esté equivocado, dará más resultado buscar en él lo que pueda estar acertado que señalar lo que es erróneo.
c) No tenemos razón: Evitar encolerizarnos con la persona con quien discutamos sin tener razón: El mejor camino es reconocer el error, sin tergiversaciones.
Para ganarla confianza:
a) Piense en los intereses del prójimo.
b) Elija el momento oportuno para presentar pruebas.
c) Ofrezca al otro una exposición completa del caso.
d) Piense bien y sea conciso y directo.
e) No haga, bajo el efecto del entusiasmo, promesas que sean difíciles de cumplir.
f) Evite las actitudes de controversia, pues siempre que vencemos a alguien en una discusión ganamos un enemigo.
Para inspirar la fe: al cultivar bien la confianza, presentamos pruebas de lo que se dice o de lo que se hace aunque no nos lo soliciten, ella se convertirá en fe y lograremos el grado más alto en las relaciones humanas.
Supervisor/a + relaciones humanas
Aguilar (1994) y Nérici (1975) coinciden cuando señalan que el supervisor/a deberá ser una persona cordial y con cierta capacidad de liderazgo y relaciones sociales, por lo tanto, un supervisor/a que no tenga cualidades innatas para las relaciones humanas, tendrá serias dificultades para desarrollar adecuadamente su labor. El desarrollo de las habilidades comunicativas, el ejercicio de destrezas técnicas en “escucha activa” y el desarrollo de la capacidad de “empatía”, ayudan y pueden mejorar notablemente las deficiencias personales sobre este aspecto en particular.
El supervisor/a, dentro de su formación, deberá adquirir un buen desarrollo de la comunicación que facilite el diálogo entre los distintos actores del proceso supervisivo, privilegiando la participación ciudadana en la democracia.
Es decir, que promueva la esperanza, el pluralismo, la solidaridad, el amor y la confianza en si mismo y en los demás. De esta manera, asume su responsabilidad ante la sociedad, promueve el equilibrio ambiental, la sanidad y seguridad de la vida en todas sus expresiones (SEE, 1996).
Función de los recursos humanos
Casado (2000) señala la necesidad de redefinir y fortalecer la función de Recursos Humanos, considerando que será necesario que la función de recursos humanos diseñe y desarrolle programas que ayuden tanto a la planilla como a los ejecutivos a vencer las nuevas dificultades y a estar preparados para este cambio de modelo. Considera él que el perfil de los Recursos Humanos necesarios, responderá a nuevas formas y acuerdos organizativos, por lo que requerirá profesionales más flexibles, dinámicos y responsables, que maximicen el desempeño y medir más y con más exactitud el proceso que será parte fundamental de lo que deberá conocer y dominar el gerente y/o supervisor/a (p. 80); por lo que los supervisores/as deberán ser capaces de tratar con personas, una a una, así como cuando hay participación de grupos. Deberán comunicar, dirigir, resolver conflictos, crear la armonía, obtener consenso y desarrollar un espíritu de equipo entre los empleados.
Al fortalecer la formación intelectual, social y afectiva de un/a docente, se recomienda utilizar diferentes técnicas de acompañamiento que resaltarán el valor del respeto a la individualidad, la cual es una de las funciones que demanda mucho tiempo para cultivar las relaciones con otras personas, como clientes, proveedores, subordinados, supervisores/as e iguales.
Todo lo anterior evidencia que las habilidades para el buen desarrollo de unas relaciones humanas, desempeñan una función vital en la facilitación del trabajo en equipo y, son en especial valiosas para supervisar empleados con diferentes antecedentes culturales (Bounds y Woods, 1 999, p. 12)
Gráfico No. 3. Características de la Conducta Humana
• Naturaleza original (características innatas o
hereditarias): Estructura corporal, color de la piel, color del cabello, color de
los ojos, ser atractivo o no, inteligencia, actitudes, otras).
• Medio cultural: Cada persona adquiere en este medio, experiencias que son únicas para ella (cuidados físicos, oportunidades educativas, desarrollo emocional, formación de actitudes, otras).
Estos factores (herencia, medio, experiencia) determinan la formación y la conducta humana, actúan recíprocamente, se afectan y son afectados entre sí. Smith (1981) considera que la naturaleza original del individuo está sujeta al medio y a las experiencias, y a la interacción de los mismos acaba formando un ser social, es decir, la persona, la personalidad del individuo: la naturaleza original de cada individuo, sus experiencias y el medio, y la interacción de los mismos son distintos, lo que hace que cada persona sea distinta (p.79).
• Medio cultural: Cada persona adquiere en este medio, experiencias que son únicas para ella (cuidados físicos, oportunidades educativas, desarrollo emocional, formación de actitudes, otras).
Estos factores (herencia, medio, experiencia) determinan la formación y la conducta humana, actúan recíprocamente, se afectan y son afectados entre sí. Smith (1981) considera que la naturaleza original del individuo está sujeta al medio y a las experiencias, y a la interacción de los mismos acaba formando un ser social, es decir, la persona, la personalidad del individuo: la naturaleza original de cada individuo, sus experiencias y el medio, y la interacción de los mismos son distintos, lo que hace que cada persona sea distinta (p.79).
Tomado del libro ¡Supervisores a la Carga!
De la Maestra Ruth Pérez
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